Por: Jorge Aurelio Cárdenas Romero.

Hoy hablaré del Asilo de ancianos que por el año de 1987  se gestionó establecer en Acayucan, siendo Sacerdote Juan Manuel Ortiz Madera(fallecido); entre algunos integrantes de esa organización para llevarlo a cabo se destacan mujeres católicas de la parroquia de San Martín Obispo, entre ellas la profesora Adulfa Juárez, la señora Lendy Lewis, la señora de Fernández y la señora María de los Ángeles Sánchez, quienes una vez integrado, empezaron a realizar gestiones para conseguir el espacio donde sería el Asilo así como para su edificación; como en estos casos el Padre Juan Manuel Ortiz y quienes integraban el patronato iniciaron su labor, las cuales fueron apoyadas por muchas gentes generosas con la intención de lograr ponerlo en marcha.

Quienes encabezaron este grupo después de tanto visitar personas altruistas, llegaron hasta la casa de la señora Isabel Dalzell Hernández quien en vida fuera esposa del ex diputado y ex alcalde Rubén Bláss Domínguez Dodero, y después de dialogar como cariñosamente muchos Acayuqueños convivieron con esa gran dama, Ella donó un espacio en el municipio de Texistepec aledaño al de Acayucan, y con esa gran generosidad que le caracterizaba a la “tía Chabe”, regaló un predio casi a la entrada de este municipio para que allí se edificara el recinto tan deseado y querido por el patronato en comento.

La distancia en un principio no ocasionó ningún obstáculo para llevar la obra tan necesitada para los ciudadanos de la tercera edad.

Hasta ahí, los bien enterados señalaban que esa acción era parte para que una vez construida las instalaciones, ahí los ancianitos podrían vivir dignamente y como se merecían.

Sin embargo, posteriormente el patronato que representaba esa causa no pudo llevar a cabo esa obra, el motivo principal fue la lejanía del municipio de Acayucan y poco se supo porque se desistió de este proyecto.

Mientras esas cosas sucedían, el patronato siguió buscando un espacio adecuado para lo necesitado, la búsqueda continuó, así pasaron varios años y un día le solicitaron a Don Cirilo Vazquez Lagunes(+) un espacio para poder construir ese Asilo, después de establecer una relación, Don Cirilo aceptó donar un espacio, sin embargo el que esto escribe fue testigo de que Don Cirilo dijo que la donación seria por medio de una escritura, en dos ocasiones hubo el intento por escriturar el lugar, pasaron otros años más hasta que llegó el Párroco Carlos Figarola Acuña y la gestión del antiguo patronato avanzó y precisamente a través de otros gestores por fin logran obtener de Cirilo Vazquez Lagunes(+) la escrituración en la notaria del licenciado Aarón Bermejo Colmenares, hasta ahí llegó quien escribe la nota, al Sacerdote Carlos Figarola, pues para esto Cirilo Vázquez(+) tan generoso como él se caracterizó en vida no tan solo entregó a la Diócesis de San Andrés Tuxtla mediante el sacerdote Carlos Figarola el espacio, este lugar no tan solo era para el Asilo, sino que dos hectáreas eran para este, dos más para la Casa de Cursillos de la Cristiandad y cuatro más para un Seminario, quiero aclarar como testigo y también como gestor del proyecto, pidió por la urgencia de realizar la escrituración, que de esta manera con la entrega de este documento cumplía Cirilo Vazquez (+) con la petición que le había hecho gran parte de la comunidad católica saben por qué digo esto, sencillamente sin católicos no hay sacerdotes, y sin este no hay laicos.

Cirilo Vázquez hizo la entrega, por medio del doctor Valentín quien trabajó en el ISSSTE, de una escritura de superficie de 8 hectáreas con la distribución que anteriormente señalé, aclarando que quienes firmaron ese documento fueron sus tres hijas Fabiola, Regina y Sofía, mediante la vía de la señora Judith Saut Niño quien tenía la patria potestad de ellas, la fecha oficial de tan mencionada donación es la siguiente, a la letra dice:

“es primer testimonio deducido de su matriz que obra en el protocolo que lleva esta notaria pública número uno a mi cargo y que consta de seis hojas útiles debidamente cotejadas, corregidas, selladas y escritas a máquina con tinta fija que expide a favor del señor Carlos Figarola Acuña: en la ciudad de Acayucan, Veracruz, a los nueve días del mes de febrero de mil novecientos noventa y seis.- doy fe. El notario público número uno. Lic. Aarón Bermejo Colmenares. Con esta fecha quedó inscripto en forma definitiva. Bajo el número 139, a fojas 565 a 569, del 3er de la sección primera, del presente año. Acayucan, Ver; 16 de febrero de 1996”. (Abajo firma el notario público antes mencionado).

Como se manifestó en un principio, las escrituras se tenían que facturar a los integrantes del movimiento de Cursillos de Cristiandad y debía de entregárseles, me da mucha tristeza porque muchos de los que militan en Cursillos de Cristiandad, saben que el padre Figarola no dividió la extensión territorial que yo me acuerdo que lo vieron estos ojos que debían de pertenecer a una asociación civil de nombre Cursillos de Cristiandad.

Respetuosamente yo le digo al obispo de nuestra Diócesis… ¿qué causas o motivos han evitado que el gesto generoso que tuvo Cirilo Vazquez para entregar las tierras a la comunidad católica provocó que no se haya llevado a cabo?.

Lo que sí es digno de mencionarse, hasta donde estoy enterado, es que las cuatro hectáreas para el seminario están intactas pero también por ahí me llegué a enterar, por gentes de la diócesis, que otras gentes más poderosas habían entregado un espacio para un seminario muy cerca de San Andrés, también es cierto que muchos católicos y compañeros de Cursillos de Cristiandad, en sus tiempos a petición del sacerdote Carlos Figarola solicitó que para ponerse a andar lo relacionado al Asilo de Ancianos se construyera una casa hogar, la cual de manera provisional se construyó aproximadamente en al año de 1998, en un pequeño edificio que también generosamente proporcionó la profesora Carmen Colonna de la Rosa, esto debido a que el sacerdote Figarola había pedido a integrantes de este movimiento, poner a funcionar esta casa hogar, simplemente porque el obispo Guillermo Ranzahuer Hernández le tocaría visitar Acayucan, y en menos de 30 días fue habilitado ese pequeño edificio donde ahora se encuentra ahora la casa comercial Chedraui, así los cursillistas le cumplieron la petición que había realizado el sacerdote Carlos Figarola, efectivamente ahí llegó el obispo Ranzaguer, a inaugurar obviamente provisional la Casa del Anciano, el cual operó por espacio de más de dos años gracias al apoyo de personas generosas como lo fue en tiempo y forma don Jorge Gayosso Aparicio, quien fuera presidente de la asociación ganadera de Jesús Carranza, otro más que coadyuvó para habilitar ese espacio fue don Jacob Velazco Casarubias y su esposa Isabel García, otra compañera que apoyó fue María de los Ángeles, así también la ex alcaldesa de Sayula María Elena Basilio Tadeo, el alcalde del municipio de Oluta, Luis Herrera, el ex diputado Jaime Mantecón Rojo, quien proporcionó por varios años alimentos para dar de comer a los diez ancianos que llegaron por primera ocasión a este Asilo; la maestra Guadalupe Alcalá quien fungió como presidente de este lugar, don Ignacio Domínguez, un servidor y su esposa la señora Esther Gracia de Cárdenas, por citar algunos otros nombres.

Después de que la propiedad de la señora Carmen Colonna de la Rosa fue comprada por grandes comerciantes quienes lo adquirieron para construir el ahora Chedraui, le tocó a los ancianos deambular por otros espacios de la ciudad de Acayucan y de la Villa de Oluta.

Continuará….

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